2017-09-19 LEIOA – WEST YELLOWSTONE

Horripilante madrugón para llegar a Loiu Airport con la antelación suficiente para coger el avión de KLM que sale a la intempestiva hora de las 6:50. Traslado realizado por cortesía de la Helen que hoy madruga un pelín más de lo habitual. O dos. Pelines.

Algo me mosquea cuando veo que el vuelo matutino a Paris está cancelado.

Embarque en hora y tras un buen rato de espera se nos comunica que debido a la niebla en Loiu y en Ámsterdam hay un cierto retraso. Luego problemas en Schiphol que solo tiene una pista hábil para aterrizajes, más retraso. Finalmente, a las 9:20, o sea dos horas y media más tarde de la hora prevista, formalmente sentaditos cada uno en su asiento, salimos por fin. Hay que decir que para compensar la espera nos han dado una magdalena y un bebedizo extras, osea, además del desayuno que luego recibimos en vuelo. En el ínterin, recibo un mensaje de KLM diciendo que se me ha cambiado el vuelo a Minneapolis (que salía a las 10:30) por otro que sale a las 13:00. Nada dice del vuelo Minneapolis – Bozeman. A parte del pasaje les han repartido tarjetas de embarque de sus nuevas conexiones. Eso parece que funciona.

Vuelo tranquilo y llegada a Schiphol a las 11:15. No parece que haya ningún problema especial en el aeropuerto, aunque la mayoría de vuelos a y desde Francia y España están con retrasos, además de algunos otros. ¿No habrá una huelga de controladores en Francia? Investigaremos.

Lo que sí parece que está hecho un poco caos es el tema de puertas de embarque que van cambiando constantemente. Mi vuelo sale de la puerta 53 (casi en el otro extremo de la terminal, como es costumbre), pero a la hora prevista de apertura de la sala de embarque y mientras por megafonía dicen que esa es la puerta, en la pantalla de dicha puerta nos mandan al otro extremo. Me recuerda un gag de Tricicle, ahora que están en Bilbao.

Tampoco este vuelo sale a su hora, sino casi con dos horas de retraso. Menos mal que con todo este lío, la conexión, apretada ella, que tenía en Minneapolis, de 1 h y 34 min se me va a convertir en un cómodo espacio de 3 horas y media. El único problema es que en vez de llegar a las 3 de la tarde llego a las 9:30. O sea que n vez de esperar a Mari Luz, me tendrá que esperar ella y llegaremos al hotel de West Yellowstone bien entrada la noche. Espero que los osos no nos acosen.

La espera en la sala de embarque (bastante currita para el número de pasajeros) se ve también compensada con bebidas (no alcohol) y snacks.

Mosqueo porque me dicen que no tengo asiento, aunque finalmente me dan las tarjetas de embarque, eso sí, en el último asiento del avión.

Salida sobre las 3 de la tarde, aperitivo (el vino en vaso tamaño balde) y opípara comida, con cóctel de postre. No cóctel en plan Margarita o parecido, sino turbulencias importantes, aunque igual exagero un poco porque en la cola se suelen notar bastante más.

Tras un buen rato de agitación, se normaliza el vuelo.

Llegamos sin novedad a Minneapolis.

El paso de pasaporte tarda una hora. Bien es cierto que tal como iba en la última fila del avión, he sido el último en pasar el control de pasaporte. Tras de mi, se han ido a tomar birras todos los polis.

Aduna y control de seguridad muy rápidos, pero con la hora y media teórica que tenía, no hubiera llegado al vuelo ni de coña, así que el retraso inicial me ha venido muy bien.

Me tomo una cervecita mientras espero al vuelo a Bozeman. Curioso bar. En cada puesto (mesa o barra) hay una tablet donde haces el pedido y un lector de tarjeta de crédito donde la pasas y te cobran.

Por cierto, una pasta. Diez dólaretes, diez, por una caña…

El wifi del aeropuerto es una castaña pilonga. No funciona ni para atrás.

El vuelo a Bozeman en hora y con exceso de agitación un buen rato.

Mari Luz ya ha hecho las gestiones del coche así que no hay que esperar nada. Carretera y manta, en plena noche, y con un par de fuertes nevadas por el camino hacia West Yellowstone, aunque de poca duración.

Algún problemilla para encontrar la cutrez de alojamiento (el cargador del GPS que nos han dado con el coche no funciona), pero finalmente a eso de las 12:30 de la noche, hora local, 8:30 en Leioa, 27 horas más tarde de cuando la Helen me recogía en Leioa, puedo decir que he cumplido la primera etapa del viaje.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en MIS VIAJES, USA 2017. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a 2017-09-19 LEIOA – WEST YELLOWSTONE

  1. fisgar dijo:

    Q agotamiento………. demasiados vuelos…es imposible q no t la lien… Esperemos q merezca la pena el viaje y q no vayas con sueño acumulado todas las vacaciones 😅

    Me gusta

  2. Elena dijo:

    Pues sí, vaya estrés de viaje!!! A disfrutar ahora.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s